5 Motivos Que Te Impulsarán A Ser Un Emprendedor Generoso

¿Qué es lo primero que viene a tu mente cuando te menciono la palabra “Generosidad”?

La respuesta más común que hay entre las personas es dar, y es correcto porque ser generoso es sinónimo de ofrecerle a otros aquello que tienes. Sin embargo, cuando hablamos de ser generosos hay situaciones más específicas de las que te quiero hablar el día de hoy.

Puede sonar algo contradictorio, pero dar no siempre significa ser generoso.

¿A qué es lo que me refiero? Cuando expongo este tema en mis talleres o en mi vida personal me refiero a que la intención con la que das las cosas es lo que termina de definir este gran concepto.

Es decir, probablemente digas que siempre eres generoso con los demás pero en realidad no siempre disfrutas hacerlo. En ocasiones tienes incomodidad o simplemente lo haces porque piensas que no tienes otra alternativa.

A este tipo de “dar” yo no lo llamaría ser generoso.

¿Por qué? Porque la generosidad conlleva disfrutar el compartir con los demás.

Lo que no es generosidad

Ser realmente generoso implica varios factores a considerar cuando se realizan actos de generosidad.

Los actos NO son generosos cuando:

1. Te ves obligado a dar

Ser generoso no es una obligación, las personas que realmente deciden ofrecer su tiempo, dinero o ayuda son realmente generosas porque lo dan con amor.

No se sienten obligadas a dar. Cuando sientes que no te queda otra alternativa y lo haces contra tu voluntad, aún cuando hayas otorgado algo, eso no es ser generoso.

Pongamos un ejemplo. La Madre Teresa dio su apoyo y sirvió a muchas personas no porque alguien la obligó a hacerlo.

Lo hizo porque ella decidió hacerlo con amor y sin esperar retribuciones. Así que, no creas que dar siempre significa que estás siendo generoso.

2. Te ves obligado a recibir

Así como debes disfrutar dar, así también tienes que hacerlo cuando alguien sea generoso contigo.

Agradece cuando alguien tenga un acto de gratitud hacia a ti y recíbelo con los brazos abiertos. En el momento en el que recibir se convierta en una obligación para ti, en ese momento el acto carece del concepto real de generosidad.

Si alguien quiere hacerte un obsequio, no importa cual sea, si realmente eres generoso lo aceptarás con todo gusto. Además, cuando no aceptas el obsequio o te niegas a recibirlo impides que la otra personas sea generosa.

3. Si fuerzas a alguien a dar o recibir

Los actos de gratitud deben ocurrir de manera natural, es decir, que nadie debe ser superior a la otra personas.

No podrás obligar a alguien a recibir, así como tampoco podrás obligarlo a que sea generoso contigo. Ambas partes deben estar dispuestas tanto a dar como a recibir, ese es el correcto proceso que debería llevar la gratitud.

4. Inmediatamente esperas algo a cambio

Ser generoso es una decisión. Si yo comparto mi dinero, tiempo o ayuda con otras personas es porque yo así lo decido, si no es de esa manera te recomiendo que mejor ni pienses en hacerlo.

Tus actos deben ser puros. Lo primordial es realizar actos desde la posición de que lo haces porque así lo dictan tus valores, tus actitudes y tu espíritu.

No dar porque piensas que saldrás perdiendo es un pensamientos erróneo que solo te impide ser generoso.

El proceso de generosidad lleva tiempo, los resultados no serán inmediatos, es erróneo pensar que después de cada acto el efecto llegue inmediatamente así que tendrás que ser paciente.

Es decir, que sí puedes esperar algo a cambio pero esto no llega inmediatamente a ti sino más bien conlleva un proceso.

Puedes hacer actos que generen los mismos resultados en ti. En parte de eso se tratan algunos actos de generosidad.

Si das dinero a una personas porque quieres dinero, no siempre podrás obtener dinero al siguiente día sino puede llegar a ti en dos, tres, cuatro días e incluso pueden ser más.

Ser un emprendedor generoso es la clave

Seguramente te preguntarás: ¿qué relación hay entre ser generoso y el mundo del emprendimiento? Pues déjame decirte que mucha relación.

La construcción del éxito, de tener un mundo de prosperidad y de abundancia requiere de ser generoso.

Necesitas dar a los demás, pero ojo, no me refiero a que hagas actos de generosidad solo para conseguir algo a cambio. Tus resultados serán un efecto, es decir, cuando comiences a hacer actos voluntarios, por efecto tus resultados mejorarán incluso sin darte cuenta.

Entonces, desde el momento en que la generosidad llegue a tu vida tus resultados comenzarán a cambiar significativamente, pero no solo en tu vida sino más bien estos efectos pueden ayudar a crear relaciones o incluso a crecer tu negocio.

Ser generoso en tu negocio o como emprendedor no solo es un tema monetario, no se trata de donar cantidades inimaginables de dinero a instituciones o a lugares necesitados.

Ser un emprendedor generoso significa dar ayuda, compartir experiencia, apoyo emocional o incluso tiempo.

Hay personas en el mundo del emprendimiento que se niegan a dar consejos a sus colaboradores, amigos u otras personas por miedo a que se conviertan en su competencia.

Algunas de las personas exitosas que han escrito libros contando secretos, experiencias o incluso dan consejos, son personas generosas.

¿Por qué? Porque saben perfectamente que con ello impactarán la vida de quien lo lea y creo firmemente que es el mejor pago que hay.

¿Deberías ser generoso?

A continuación, quiero decirte 5 motivos por los cuales deberías ser generoso si aún no lo eres o seguir siendo generoso y trabajar en ello constantemente.

1. Todo lo que das regresa a ti

El mundo es un ciclo de causa y efecto, absolutamente todo lo que hagas regresará a ti tarde o temprano.

Muchos lo conocen con el nombre de la Ley del Karma o Ley del Boomerang, cualquier nombre de estos sigue el mismo proceso y funciona de la misma manera.

Por ejemplo, si en tu negocio siembras la armonía, todo tu negocio irá a la par de manera armónica, contrario a esto, si transmites descontento toda la parte interna demostrará descontento.

Con base a esta idea es como muchos empresarios y personas de éxito han conseguido buenos resultados. No te pido que hagas algo que no quieres esperando que tengas algo mejor, no funciona de esta manera.

Cada una de tus prácticas deben ser naturales de tu parte, si harás donaciones de tiempo o víveres a instituciones es porque te ha nacido del corazón hacerlo, no porque esperas que eso te genere fama o reconocimiento.

Debes tener mucho cuidado con la coherencia de lo que tu corazón, tu mente y tu cuerpo te dicen porque tal vez tu mente te indique que tendrás que ser generoso pero en lo profundo sentirás estrés.

Si ya has hecho un acto de generosidad sigue con tu vida y cuando menos lo esperes la vida te lo recompensará.

2. Construyes tu propio éxito

Partiendo de la idea de que todo lo que das regresa comienzas a ubicarte en la posición de construir tu propio éxito. Todo lo que quieras en tu vida tendrás que darlo primero.

¿Quieres confianza? Pues primero aprende a confiar en las demás personas.

¿Quieres dinero? Da dinero en situaciones específicas, no importa la cantidad y tampoco te digo que otorgues millones porque finalmente lo que cuenta es la intención y el sentimiento que tienes cuando haces actos como estos.

Como emprendedores somos los encargados de construir e influir sobre nuestros resultados, por eso te invito a que comiences a construir tu propio éxito desde la generosidad. Da a tus clientes el tiempo, apoyo o consejos.

3. Impactarás vidas

La idea principal de ser generoso es otorgarle a alguien más, o incluso a ti mismo, algo con las mejores intenciones que pueda haber. ¿Cuál es otro de los beneficios de ser generoso? Bueno, pues impactas vidas.

¿Alguna vez has notado la felicidad de una persona cuando le regalas algo que le ha gustado? O mejor aún, ¿Cuando alguien recibe un regalo inesperado?

El primer factor que influye en este proceso es que la persona no esperaba algo de tu parte y cuando le enseñas lo que tienes para ella es impactante y le sorprende.

Y el segundo factor, es la intención con la que diste el obsequio.

¿Imaginas que ese impacto ocurra también con tus clientes, socios o tu equipo? Sería increíble, ¿Verdad?

Por supuesto que sí, por eso es hora de que trasciendas como emprendedor y comiences a dar generosamente.

4. Porque decido ser generoso

Ser un emprendedor que constantemente está dando lo que sea, es una decisión. Puedes o no comenzar a ser generoso en tu vida y en tus negocios, así como también puedes o no querer mejorar tus resultados.

Como te dije antes, el mundo es un ciclo de dar y recibir, eso no lo podemos cambiar.

De nuevo, la Madre Teresa es un ejemplo de la decisión de querer ser generoso. Por supuesto que no quería que algo tangible le fuera regresado, lo que ella quería era generar un impacto.

Ella decidió hacer determinados actos para obtener resultados externos en el mundo, fue su decisión y mira ¡Logró cosas impactantes!

Te felicito si ya practicas la generosidad por decisión propia, mucho antes de conocer el tema de causa-efecto, porque pronto y cuando menos te lo imagines tendrás increíbles resultados. Si aún no lo has aplicado, te invito a hacerlo.

5. Este espacio es para ti…

Nada me gustaría más que dentro de este espacio en blanco me comparta un motivo por el que ya estés siendo generoso en tu vida, si es que practicas la generosidad.

Por otra parte, si aún no lo haces me gustaría también conocer las razones por la cuál aún no practicas la generosidad. 

Conclusión

La generosidad es un acto que ha ido perdiendo la esencia de lo que realmente significa serlo.

Muchos piensan en el concepto de dar dinero, donar a instituciones sin fines de lucro o sentirse obligado (u obligar a alguien) a dar, sin embargo, estos conceptos solo son algunos puntos dentro del tema de generosidad. En ocasiones eso no es verdadera generosidad.

Ya hemos visto lo que implica serlo y cómo impacta en tu vida al igual que en tu negocio o emprendimiento.

Repasando los puntos… Para ser generoso deberás:

  • Dar sin sentirte obligado en cualquier momento.
  • Estar dispuesto a recibir cuando alguien decida ser generoso contigo sin sentirte obligado a recibir aquello que se te ofrece.
  • Dejar que las otras personas lo hagan por voluntad propia, es decir, no deberás obligar a alguien a dar así como tampoco a recibir.
  • Y por último, tus actos deberán ser con buenas intenciones, siendo consciente del impacto que puede tener ser generoso.

Te pregunto: ¿Estás dispuesto a ser generoso?

 

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